Recibe el nombre de “The Last Story” (en español: La última historia), personalmente obtiene varios puntos a favor en su modo historia, tal y como lo indica el título que nos coloca en el seno de un imperio que ha perdido toda su gloria a causa de los devastadores efectos de la guerra.
El personaje principal se llama Zael, integra un grupo de curiosos mercenarios (una mezcla de fantasía, hadas, orejas puntiagudas y todo eso tipo Elfo). Tiene que cargar no sólo con las secuelas que la guerra dejó en su trágico pasado, también con los constantes flashbacks que muestran a su madre moribunda.
Enfurecido por ello, Zael se une a una extraña fuerza oscura llena de soledad y tristeza que le otorga un poder en forma de luz brillante que le permite curar y vencer a su propia discreción.
Así progresa la historia, encontramos princesa, amores, pantallas que sortear, incluso complejidades de carácter político que enriquecen la trama con texturas y matices de especial atención por parte del jugador.
[Tecnoquo]